jueves, 7 de diciembre de 2017

Reseña - Sagrada Reset y la belleza de su falsedad



La temática de los viajes en el tiempo no es nada nuevo en el anime, siempre se le ha otorgado cierta libertad para darnos distintos caminos y enfoques donde la historia se desarrolla. Es un tema que capta mi atención al encontrar en alguna serie sci-fi o cyberpunk, sin embargo, no suelo tomarle seriedad cuando se le enlaza al género escolar o slice of life. Parte de esa falta de interés de mi parte es cuando dicha temática se pierde en el camino para enfatizar temas desligados como el fanservice o la comedia pura como entretenimiento. Lo que suele llamar mi atención es cuando se delimita muy bien qué es lo que se puede obtener con la capacidad de utilizar un viaje en el tiempo, y qué es lo que se puede lograr para que sea cautivante en el espectador sin llegar al aburrimiento por la cantidad excesiva de normas o reglas al realizar una unión en toda la trama. Sagrada Reset es el ejemplo de cómo utilizar esta herramienta y cómo, a pesar de que en el camino se arriesgó en tornarse densa (y a veces angustiante), pudo concluir con la mejor habilidad (de parte del autor) al respetar todas sus reglas sobre viajes en el tiempo, y además de ello lograr una armonía entre la relación de sus personajes con dichas limitaciones (sin necesidad de utilizar un Deus ex machina) para solucionar la problemática con esta historia.
Advertencia, esta reseña contiene ligeros spoilers con respecto a los primeros episodios de Sagrada Reset (denominado además como Sakurada Reset), en su mayoría explícitamente hasta el episodio 3. Sean bienvenidos a este artículo de parte de su servidor, espero les agrade.


Datos técnicos 

Episodios:                     24 
Género:                        Misterio, Super Power, Supernatural, Escolar
Estudio:                        David Production
Fuente:                         Novela ligera
Autor:                           Kouno, Yutaka
Adaptación
     Dirección:                 Kawatsura, Shinya  (Non Non Biyori, .hack//Sign) 
     Dirección de sonido:  Kameyama, Toshiki (Kiznaiver, 3-gatsu no Lion)
                                     MyAnimeList


Sinopsis
Kei Asai es un estudiante escolar que vive en la ciudad de Sakurada, en dicho lugar gran parte de la población posee habilidades extrañas y especiales. La compañera de clases de Kei, Sumire Souma, le presenta a Haruki Misora, una chica tímida y retraída que posee la habilidad denominada Reset. Kei es el único que puede notar esta habilidad del reinicio en el tiempo puesto que él tiene la capacidad de tener una memoria excelente, a tal punto de recordar todas las veces que Sakurada ha sido reseteada. Ellos inician una incipiente relación de amistad y se ayudan mutuamente para resolver algunos problemas de los pobladores de la ciudad (relacionados al tema de las habilidades), pero todo el ambiente apacible se torna trágico días después al enterarse que Sumire Souma ha fallecido por razones sospechosas en la ribera del río de Sakurada, causado por un aparente y probable suicidio.

Primera impresión
Inicialmente imaginé que consistiría en una serie de romance tipo slice of lice con elementos de superpoderes como Boku no Hero (en el aspecto de que también es escolar), pero luego del trágico evento respecto a Sumire (episodio 2) me fue difícil definir qué era lo que se pretendía lograr con este anime; y ese fue el detalle, tanto la trama y los personajes inicialmente se sintieron impersonales y carecían de motivaciones convincentes para proseguir durante la historia. Kei y Haruki formaron una relación aparente y de interés mutuo que terminó desarrollándose positivamente sentando toda la base de este anime.                                                         
                       
El gran tablero de Sakurada


Esta ciudad tiene la particularidad de que solo los pobladores (a comparación de todo el planeta) tienen la capacidad en despertar habilidades, en un comienzo no se define porqué la gente pierde sus recuerdos al salir de la ciudad y porque se siente tan aislada de todo el mundo. La ciudad de Sakurada es en realidad como un tablero gigante de ajedrez con normas preestablecidas e invariables ,cada poblador cumple una función y tiene la capacidad de desarrollar una habilidad. Detrás de todo este orden hay una organización que se denomina simplemente como “La Administración” que regulariza el tema de las habilidades y en mantener el orden de la ciudad desde las sombras. Dicha administración encarga a Kei y Haruki a cumplir misiones determinadas con los pobladores que están empezando a despertar sus poderes o tienen problemas con los mismos.
Estos poderes aparentemente son inútiles para cada usuario, como el Reset (solo se puede activar hasta 3 días de retroceso y su portador no recordará nada del cambio), poseer una memoria imborrable, formar un mundo en los sueños idéntico a la realidad en la mente del portador (y hacer lo que se guste en dicho lugar), meterse en la mente de un gato, etc. Estas habilidades por si solas parecen no tener mucha trascendencia, pero lo interesante es cómo la obra correlaciona dichos poderes y les da una funcionalidad bien elaborada.

Las piezas/personajes de Sakurada


Al igual que en la ambientación, los personajes se sienten como piezas en un juego de mesa, no hay quien las controle específicamente durante un punto inicial (sin embargo, esto cambia en el transcurso cuando algunos empiezan a utilizar a los personajes como herramientas), y sus acciones definen el tipo de final que obtendrá Sakurada. Kei es consciente de esto gracias a la habilidad de Haruki desde un comienzo después de cada Reset y redefinir la realidad a favor de todos. La relación entre ambos es muy dependiente, Kei es una persona dotada de una desarrollada capacidad para decidir sobre otros correctamente (aunque en el proceso arriesgue su propia vida) mientras que Haruki es dependiente afectivamente, ella busca obtener cariño de Kei al sacar provecho de su habilidad de Reset; en ambos hay una clara evolución y sus sentimientos se expresan en su totalidad para el término de la historia. Sumire Souma es la pieza enigmática de casi toda la serie, sus motivaciones y su habilidad no fue revelada hasta mucho después. En el transcurso hay un triángulo amoroso que demoró bastante en notarse, a mi parecer no es el punto central en la historia, pero es el detalle que les agrega el grado de humanidad a los personajes que a veces aparentan no poseer.
Además de sus protagonistas también la componen los extensos personajes secundarios que tienen cierta relevancia y se segregan en dos grupos; los estudiantes de Sakurada y los miembros de la Administración (en dicho grupo también se incluyen algunos ciudadanos que tuvieron su espacio para enfocarse en sus habilidades). No hay villanos ni héroes en esta historia, todos actúan con una convicción muy comprensible en sus metas, esto hace notar el atractivo de Sakurada pues (a diferencia de otras series de superpoderes) aquí es más frecuente el cambio logrado en los antagonistas a través del diálogo reflexivo sin necesidad de aplicar los poderes/habilidades mediante algún enfrentamiento directo.
En ocasiones estos movimientos parecen tener más relevancia que los personajes en sí, como espectador me fue difícil sentir empatía por la mayoría de ellos. Considero que la importancia en sus personajes no radica en quienes sean o el trasfondo intrínseco que cada uno haya ejecutado (previo a la historia de la serie), sino más bien en sus acciones y el efecto que ocasiona en la ciudad.


Sakurada y la belleza artística de su falsedad

Nope, no solo Haruki se ve así de inexpresiva, es algo medianamente común en los demás personajes.

“Aquello que perdí junto con el tiempo,
Tú me lo devolviste
Esta sonrisa que ahora me das
Aunque sea tan falsa como el cartón.”

Visualmente hablando no tiene mucho en que destacar, los personajes se ven aceptables en verse (al menos) diferentes e identificar sus propios rasgos (sin llegar a ser genérico) y la ambientación de la ciudad fue un buen acompañante secundario. Sin embargo, en lo que peca es en el nivel de expresión que carecen todos los personajes, quitando de lado los diálogos, es difícil notar que es lo que sienten realmente. Se ven como si fueran maniquíes realizando una obra de teatro con un guión hermoso, pero impersonal. Puede llegar a verse bien sus diseños, pero con ello no genera simpatía totalmente. 
Colors of Happiness 
                                                                  Sumire Souma es mi waifu personaje favorito,                                                                              en este ending se evidencia la carga y tensión que siente debido a su habilidad.
El apartado artístico que aprecio demasiado está en su OST, en especial todos sus openings/endings, se nota que le dedicaron sentimiento y pasión al escribirlas y compatibiliza perfectamente con las emociones que deberían expresar y sentir los protagonistas. En gran parte, la emotividad de los personajes se las deben a sus seiyuus; personalmente la voz de Haruki (Hanazawa, Kana) es mi favorita, logró enfatizar los momentos de dolor y tristeza muy bien a pesar de las limitaciones en el aspecto visual.

Arrojando ideas al olvido
-Todo tiene un significado en esta serie, desde sus diálogos, la elección de la letra de sus canciones, hasta el mismo título del anime. Sakurada proviene del término español Sagrada (incluso se hace una mención explícita explicando esto) y lo que representa para el mundo esta ciudad. 
-Los primeros episodios me resultaron aburridos al no entender cuál era la temática y sobre todo por la densidad de los diálogos en sus personajes. Me resultó fastidioso recordar tantos nombres y sus respectivas habilidades ya que estos personajes aparecen un par de episodios y para el final de la serie los volverás a ver y probablemente no se recuerde bien a cada uno. 
-Posee nulo fanservice. Sí, aunque hay uno que otro desnudo pero no con motivos en distraer la mirada, es parte de la expresión que el personaje en cuestión sufre (al sentirse asqueada de sí misma con ligeras intenciones provocativas). 
-El final puede resultar decepcionante en cierta medida, si bien es cierto deja las pautas para que la problemática con Sakurada quede resuelto, no se muestra explícitamente cuáles serán los siguientes movimientos de las “fichas”/personajes. El gusto está, a mi parecer, en cómo se consolidó a todos los personajes y demostrar el verdadero grado de humanidad y sentimientos que carecían expresar en un principio.

Conclusión
Sakurada Reset ha sido una verdadera sorpresa para mí durante la temporada Summer pasada, no esperaba engancharme tanto luego de su segundo cour porque inesperadamente su desarrollo argumental tomó forma mientras que en el transcurso me dejé llevar por sus diálogos más que su apartado visual. Y además de ello, en segundo orden, lo más memorable es la música por lo bien ejecutada que resultó ser y que logró cautivarme cada episodio.
Lamentablemente no es del todo recomendable, son detalles específicos en los que depende mucho del tipo de espectador que seas. Si te gustan más las series por sus diálogos, su historia y unión en la trama (al no desmoronarse por la relación compleja entre cantidad de reglas y las habilidades de los personajes) podrías darle una oportunidad (teniendo en cuenta que 24 episodios puede resultar algo extenso además de la lentitud que toma para formar un interés, que personalmente valió la pena).

Nota personal
7.6/10

"Haruki, Risetto."




2 comentarios:

Armisrael Xonura dijo...

En mi caso coincido en que ese una serie bien estructurada en cuanto al tema de los poderes, es más es un nivel de detalle que me ha dejado sorprendido y que no había visto desde hunterxhunter. Y es tal vez por eso que no me termina de convencer por completo la serie, parece que fue creada con mucha "cabeza" y no mucho "corazón", esa casi nula expresividad que también notaste, me hace difícil empalizar con los protagonistas, que si y al final nos muestran como son debajo de esa capa de imperturbabilidad pero lamentablemente es como digo al final, cuando todo esta por terminar.

Ha sido una buena reseña.

Armisrael Xonura dijo...

Eso es cierto, para el final se revelan sus emociones de forma explicita en su totalidad, aunque esto fue progresivo durante los últimos 12 episodios.
En verdad es una serie extraña, en el aspecto que es muy particular al ensalzar muchos temas (a pesar del grado de inexpresividad y densidad en los diálogos que fue elevado), sobre la identidad personal, el amor propio y que las soluciones para los problemas no es siempre algo parametrado, eso al menos fue lo que me gustó. Para el desenlace la solución fue parte de un dialogo reflexivo que se tuvo para resolver el problema con Sakurada, esa es la parte de la conclusión donde quedé satisfecho.